- Enfermedades
Ejercicios de Alta Intensidad y Corta Duración: Un Nuevo Enfoque en la Prevención del Cáncer
- octubre 22, 2023
- Por Fernando Amato
Mantenerse activo y reducir los períodos de inactividad son pasos clave para la prevención del cáncer, especialmente el de mama. Sin embargo, muchos enfrentan obstáculos al intentar integrar ejercicios continuos en su rutina. La perspectiva alentadora es que las actividades de alta intensidad, aunque de corta duración, pueden ser una alternativa valiosa en la lucha contra esta enfermedad.
Para quienes tienen dificultades (o falta de entusiasmo) en mantener una rutina de ejercicios, pequeñas acciones como subir escaleras de forma acelerada o caminar rápidamente por períodos cortos diariamente pueden marcar la diferencia. Estas observaciones provienen de una investigación publicada en julio de 2023 en la revista JAMA Oncology.
Ejercicios y su Relación con la Prevención del Cáncer
Existe un entendimiento consolidado, sustentado por estudios a lo largo del tiempo, de que las actividades físicas regulares proporcionan una mejora general en el bienestar. Significativamente, disminuyen la susceptibilidad al cáncer.
Las razones específicas aún son motivo de debate, pero algunas hipótesis incluyen el papel de los ejercicios en la regulación de hormonas y en el mantenimiento del equilibrio del peso. Con esto en mente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que los adultos practiquen entre 150 y 300 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75 a 150 minutos de actividad intensa por semana.
Siendo así, dadas las dificultades individuales para alcanzar estas metas, científicos del Reino Unido se propusieron investigar si pequeños intervalos de ejercicios intensos, incorporados a la rutina diaria, traerían beneficios similares. Entonces, acciones del día a día, como correr para un compromiso o subir escaleras rápidamente, fueron el foco principal.
El Impacto Positivo de los Ejercicios Rápidos e Intensos
El estudio, que involucró a más de 22.000 participantes con una edad promedio de 62 años, reveló que la mayoría de las actividades de alta intensidad practicadas duraron menos de dos minutos. Sin embargo, incluso esos breves momentos de actividad se mostraron eficaces en la prevención.
A lo largo de siete años de observación, quedó claro que la realización diaria de 3,4 a 3,6 minutos de ejercicios intensos llevó a una caída del 17% al 18% en la propensión a desarrollar cáncer.
Incorporando Actividad Física en su Vida Cotidiana
Los resultados del estudio sugieren que cuanto más activo sea, mejores serán los beneficios. Solo cuatro minutos diarios de actividad intensa pueden reducir el riesgo de cáncer en un 20%. En los tipos de cáncer relacionados con el sedentarismo, esta reducción fue aún más pronunciada, llegando al 30%.
Por eso, considerar pequeños cambios en la rutina puede traer grandes beneficios. Cambiar el ascensor por las escaleras, optar por caminatas más largas o usar la bicicleta en trayectos rutinarios son maneras simples de incorporar más movimiento a su día. Si la motivación es un desafío, encontrar actividades que despierten interés o unirse a amigos en prácticas deportivas puede ser el impulso necesario. Lo esencial es empezar, y cada pequeño esfuerzo cuenta en esta jornada de prevención.
Artículos relacionados

Alimentación antes y después de la cirugía plástica

Alimentación saludable en el postoperatorio de cirugía plástica

Atrofia de la Grasa Temporal: causas, consecuencias y tratamientos
Agendar consulta
Precisa de orientação personalizada?
Marque uma avaliação com o Dr. Fernando Amato e tire as suas dúvidas sobre cirurgia plástica.
Falar no WhatsApp