Este mes, les traigo un tema que puede preocupar a muchos padres: el labio leporino. Consiste en una deformidad congénita causada por el cierre incompleto de los labios durante la gestación.
La hendidura labial, muchas veces, está asociada a la hendidura palatina, que consiste en la deformidad del paladar, compuesto por estructuras que forman el paladar y el piso de la cavidad nasal.
Este cierre ocurre entre la cuarta y la duodécima semana de vida, siendo el período más crítico entre la cuarta y la sexta semana, por lo que ya es posible realizar el diagnóstico mediante el ultrasonido morfológico, realizado entre la undécima y la decimocuarta semana de gestación.
El labio leporino puede tener una causa genética, pero también está asociado al tabaquismo y al uso de medicamentos durante la gestación como: fenitoína, fenobarbital, isotretinoína, corticoides y otros.
Esta condición puede presentarse en diferentes grados, unilateral o bilateral, afectando solo el labio, solo el paladar o ambos.
Este fallo en el cierre labial y del paladar puede cursar con alteraciones en la nariz, alteraciones de la audición, con otitis de repetición, alteración en la masticación y alimentación, con deformidades en la dentición, dificultades en el habla y la fonación, además de poder causar incluso alteraciones respiratorias. En pocos casos está asociado a otros síndromes genéticos, con otras alteraciones.
Por poder presentar diversas alteraciones, el niño debe contar con un acompañamiento multidisciplinar, entre ellos, los especialistas de las áreas de Cirugía Plástica, Fonoaudiología, Otorrinolaringología, Odontología y Psicología. El tratamiento es prolongado pudiendo necesitar varias etapas quirúrgicas. Por eso requiere paciencia y dedicación, y depende del desarrollo completo de la cara, que ocurre entre los 17 y 18 años de edad.
Si usted que está leyendo este artículo es madre o padre de un bebé con este diagnóstico, el primer paso es obtener información de calidad, en fuentes confiables. Hable con su médico y mantenga la tranquilidad, ya que el tratamiento ha evolucionado mucho y hoy ya es posible proporcionar calidad de vida y bienestar a niños en esta condición.
*Dr. Fernando Amato es médico cirujano plástico, miembro titular de la Sociedade Brasileira de Cirurgia Plástica, miembro de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) y de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS).
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