Durante muchos siglos, la obesidad fue vista como un signo de salud y belleza. Los tiempos cambiaron, las costumbres son otras, el concepto de belleza tampoco es el mismo. Principalmente con la adquisición de conocimientos, hoy, sabemos que la obesidad está asociada a diversas enfermedades, y viene siendo considerada una epidemia.
A pesar de que el hambre aún es un problema importante en el contexto mundial, el acceso a la comida se ha vuelto más fácil y barato. Para aumentar la durabilidad de los alimentos, hacerlos más atractivos y sabrosos, la industria añade algunos productos con valor nutricional cuestionable. Actualmente, en el día a día, las comidas se hacen en breves momentos, porque cuanto menos tiempo se pierde, más se puede trabajar.
La búsqueda de la salud y la belleza sigue siendo un foco de relevancia en la población, pero ¿cuál es el mejor camino para esta conquista?
¿Sería la cirugía plástica lo más rápido y práctico?
Algunas veces la cirugía estética puede traer resultados insatisfactorios, principalmente cuando los pacientes tienen prisa por resolver su problema. ¿Disminuir la "barriga" con una sola cirugía es posible? Las incisiones ("cortes") son proporcionales a la cantidad de tejido que se pretende retirar, así como los riesgos de un mal resultado también aumentan, ¡además de incrementar las posibilidades de complicaciones! Si hay exceso de tejido, ¡ni siquiera podemos pensar que una "lipito" (lipoaspiración) lo va a resolver! Entonces, ¿vamos a perder peso? ¿Cómo empezar? ¿Qué dieta hacer? No existe la dieta perfecta. Lo ideal es que cada uno tenga su dieta dimensionada para sus exigencias nutricionales, factible para su rutina diaria y, principalmente, ¡sabrosa! La obesidad es una enfermedad multifactorial, por lo tanto, debe ser tratada no solo por un médico, sino por un equipo de especialistas, que deben abordar la presión alta, la diabetes, la columna y otras enfermedades asociadas.
No siempre la dieta asociada a la actividad física es suficiente para perder peso. Algunas veces es preciso el auxilio de medicamentos, o incluso de cirugía bariátrica, en la que se puede alterar tanto el tamaño del estómago, así como la absorción intestinal de los alimentos, facilitando la pérdida de peso. Como todas las cirugías, tienen sus indicaciones específicas y sus riesgos que deben ser evaluados.
Después de perder peso, ya sea por dieta, medicamentos o cirugía, la piel ya no es la misma. Los excesos de piel y la flacidez no retroceden, principalmente en el abdomen y en los senos.
¡En este momento, con más salud, la cirugía plástica puede ser la indicación ideal!

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