Diástasis abdominal posparto
La diástasis de los músculos rectos abdominales consiste en la separación de la musculatura abdominal, y es una de las quejas más frecuentes en el posparto. Suele aparecer, principalmente, en el 3º trimestre de gestación y puede persistir después del nacimiento del bebé. Con el aumento de la presión intraabdominal causada por la gestación, el tejido que une estos músculos se vuelve cada vez más fino, perdiendo fuerza y, de esta forma, separándose. Después de la gestación, esta musculatura, muchas veces no vuelve a la normalidad, trayendo consigo molestias abdominales, insatisfacción corporal, dolor en la columna, incontinencia urinaria y fecal, prolapso pélvico e incluso empeoramiento de la autoestima.
Puede aparecer en otras situaciones o enfermedades básicamente relacionadas con el aumento de la presión dentro del abdomen, como en la obesidad y/o fragilidad de los tejidos en la pared abdominal, tal como en individuos que han tenido muchas cirugías abdominales o que tienen hernias en la pared abdominal. Raramente su causa es congénita, es decir, cuando la persona nace con esta condición.
No existe una definición objetiva de cuánto es normal la separación y cuándo pasa a considerarse patológica. Hay estudios que muestran que la distancia de esta musculatura de hasta 2 cm es normal en la población general, pero esto no impide que quien tenga menos de eso presente síntomas. Es importante resaltar que la diástasis abdominal también puede aparecer en hombres.
El tratamiento, inicialmente, puede ser mediante el fortalecimiento de la musculatura de la pared abdominal, con ejercicios dirigidos y educación postural. Mallas y fajas también pueden usarse como prevención, principalmente en el período posparto o incluso después de una cirugía abdominal con el objetivo de evitar la recidiva de una diástasis. En el posparto es recomendable no iniciar ejercicios dirigidos para este fortalecimiento antes de las seis semanas del parto y siempre debe seguir la orientación del obstetra antes de iniciar cualquier actividad física.
El tratamiento quirúrgico puede realizarse, como mínimo, después de seis meses del parto, pero, preferentemente, después de dejar la lactancia. La cirugía puede asociarse a una dermo lipectomía abdominal (abdominoplastia), y muchas veces se recomienda esta asociación para poder tratar el exceso de piel.
El tratamiento también puede realizarse por laparoscopia o por cirugía robótica, pero que quedan reservados para los casos que no tienen exceso de piel que tratar.
*Dr. Fernando Amato es médico cirujano plástico, miembro titular de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica, miembro de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) y de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS).
https://youtu.be/kit_FoLutFc DescripciónLa diástasis de los músculos rectoabdominales consiste en la separación de la musculatura abdominal, y es una de las quejas más frecuentes en el posparto. Suele aparecer principalmente en el 3er trimestre de gestación y puede persistir después del parto. Con el aumento de la presión intraabdominal, por la gestación, el tejido que une estos músculos se va volviendo cada vez más fino, perdiendo fuerza y de esa forma separándose. Después de la gestación muchas veces no vuelve a la normalidad, o como antes, trayendo molestias abdominales, insatisfacción corporal e incluso un empeoramiento de la autoestima.
Puede aparecer en otras situaciones o enfermedades básicamente relacionadas con el aumento de la presión dentro del abdomen, como en la obesidad, y/o fragilidad de los tejidos en la pared abdominal, como en individuos que tuvieron muchas cirugías abdominales, y muchas veces está relacionado con hernias en la pared abdominal como las hernias umbilicales.
Es más raro que sea congénito, es decir, que alguien nazca con esta condición, y es importante recordar que también puede aparecer en hombres.
No existe una definición objetiva de cuánto es normal la separación y cuándo pasa a considerarse patológica; hay estudios que muestran que la distancia de esta musculatura de hasta 2 cm es normal en la población general, pero esto no impide que quien tenga menos de eso presente síntomas. El síntoma más común es la molestia abdominal, pero también está altamente relacionado con el empeoramiento de la calidad de vida por alteración de la imagen corporal. También puede estar relacionado con dolor en la columna, incontinencia urinaria y fecal y prolapso pélvico.
El tratamiento inicialmente puede ser mediante el fortalecimiento de la musculatura de la pared abdominal, con ejercicios dirigidos y educación postural. Mallas y fajas también pueden usarse principalmente en la prevención posparto, o incluso después de una cirugía abdominal para evitar la recidiva de una diástasis. En el posparto es recomendable no iniciar ejercicios dirigidos para este fortalecimiento antes de las 6 semanas del parto, y siempre se debe consultar la opinión del obstetra asistente antes de iniciar.
El tratamiento quirúrgico puede realizarse como mínimo después de 6 meses del parto, pero preferentemente después de dejar la lactancia. La cirugía puede asociarse a una dermo lipectomía abdominal (abdominoplastia), y muchas veces se recomienda esta asociación, para poder tratar el exceso de piel.
El tratamiento también puede realizarse por laparoscopia o por cirugía robótica, pero que quedan reservados para los casos que no tienen exceso de piel que tratar.
hola, ¿sabes qué es la diástasis abdominal?
La diástasis consiste en la separación de la
musculatura abdominal y es una de las
quejas más frecuentes en el periodo
posparto. Muchas mujeres la desarrollan
durante el tercer trimestre de gestación
y acaba después del parto. ¿Por qué ocurre esto?
Con el aumento de la presión durante el embarazo,
el tejido de conexión se va volviendo cada vez más delgado,
va perdiendo fuerza y de esta forma se va separando.
Después del parto, difícilmente
vuelve a la normalidad y esta diástasis puede acabar
causando molestias.
La diástasis también puede aparecer en hombres
y en otras situaciones o enfermedades normalmente relacionadas con el
aumento del abdomen, como la obesidad o
la fragilidad de la pared
abdominal. Personas que ya han tenido muchas cirugías abdominales y muchas veces está
relacionada con hernias en la pared abdominal, como las hernias umbilicales.
Es más raro que sea congénito, es decir, que alguien nazca con esta condición,
y es importante recordar que también puede aparecer en hombres.
No existe una definición objetiva de cuánto es normal la separación y cuándo pasa a considerarse
patológico. Hay trabajos que muestran que puede ser
de hasta 2 cm, pero eso no impide que quien tiene menos
presente síntomas. El tratamiento
también puede ser por el fortalecimiento de la
musculatura de la pared abdominal con ejercicios
dirigidos culturalmente.
Las mallas y fajas elásticas pueden ser
usadas en el posparto o también en la
región abdominal para evitar la recidiva
mundial. En el posparto es recomendable no
iniciar ejercicios hasta después de
seis semanas del parto y siempre debe consultarse la
opinión del obstetra antes de iniciar cualquier
actividad.
El tratamiento quirúrgico puede ser
realizado como mínimo después de seis meses
del parto, pero preferentemente después de dejar
la lactancia. La cirugía puede ser
asociada a una lipectomía abdominal,
y muchas veces es
recomendable esta asociación para poder
tratar el exceso de piel. También el
tratamiento puede ser realizado por
laparoscopia y atender los casos más
necesitados y reservados.
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