- Carcinoma basocelular: el más común, alrededor del 80% de los casos, puede ser más agresivo localmente, aunque —normalmente— presenta una evolución más lenta. Puede presentarse como un lunar, mancha, nódulo o herida en la piel.
- Carcinoma espinocelular: con origen en la capa más superficial de la piel, también puede aparecer en mucosas e incluso en áreas de cicatrización prolongada, como una herida que nunca cierra. Es más común que surja en las áreas del cuerpo que están más expuestas al sol, como rostro, orejas, labios, cuello y dorso de la mano. A veces puede ser necesaria la radioterapia como complemento del tratamiento.
- Melanoma: Es el menos frecuente, representa el 3% de los cánceres de piel en Brasil; sin embargo, es el más agresivo, con riesgo de metástasis. El pronóstico puede ser bueno si se detecta en una fase inicial. Gracias a los nuevos medicamentos y a la detección temprana de la enfermedad, ha habido una mejora en la supervivencia de estos pacientes en los últimos años.
El cirujano plástico y miembro titular de la Sociedade Brasileira de Cirurgia Plástica, Dr. Fernando Amato, aconseja que se debe acudir a un médico especialista cuando se encuentren las siguientes alteraciones en una lesión o lunar sospechoso, método conocido como ABCDE:
A – Asimetría: cuando una parte de la lesión es diferente de la otra
B – Borde: irregularidades en el contorno
C – Color: diferentes colores en el mismo lunar o lesión
D – Diámetro: cuando sea mayor de 6 milímetros
E – Evolución: notar si la lesión presenta crecimiento, cambia de formato o color
“Las heridas que no cicatrizan después de tres semanas o que sangran con facilidad también deben ser investigadas”, advierte el Dr. Amato.
Normalmente, el dermatólogo es quien sospecha el diagnóstico mediante dermatoscopia, un examen realizado con lente de aumento. Siendo necesario el estudio anatomopatológico para la confirmación diagnóstica.
Dependiendo del lugar donde se encuentre la lesión, en el caso de regiones del cuerpo más delicadas y expuestas, como el rostro, por ejemplo, se remite al paciente al cirujano plástico, quien realiza la extirpación y reconstrucción si es necesario.
“Todo material extraído del paciente debe ser enviado para estudio anatomopatológico (biopsia), y dependiendo del resultado, pueden ser necesarios otros procedimientos como, por ejemplo, en el melanoma, donde es necesaria la extirpación completa de la lesión para definir la necesidad o no de cirugía en los ganglios linfáticos. Una vez que se estadifica la enfermedad, es decir, se identifica hasta dónde ha avanzado, puede ser necesaria la participación de otros especialistas, como el oncólogo, para dar seguimiento al tratamiento”, explica el Dr. Fernando Amato.
Prevención – Uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de piel es la exposición al sol, debido a la influencia de los rayos ultravioleta (UVA y UVB). Por ello, es importante seguir algunos consejos:
– No se exponga al sol entre las 10 y las 16 horas
– Evite el bronceado artificial
– Use protector solar y labial, reaplicándolo cada tres horas
– El uso de sombreros, gafas de sol y ropa con protección UV son bienvenidos
Acerca del Dr. Fernando C. M. Amato – Graduación, Cirugía General, Cirugía Plástica y Maestría por la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP). Miembro Titular de la Sociedade Brasileira de Cirurgia Plástica, miembro de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) y de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS).






